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Terra

Tecnología biométrica en pasaportes

27/08/2003

AP.-Nueva York.- La tecnología biométrica, que examina rostros, huellas digitales y otras características físicas para confirmar las identidades individuales, será sometida a su primera prueba en gran escala en las fronteras estadounidenses: todos los viajeros que quieran entrar a este país deberán someterse a ella.

Sin embargo, aún está en duda que los gobiernos de Estados Unidos y otros países puedan cumplir con la fecha límite del 26 de octubre del 2004 fijada por el Congreso para actualizar los pasaportes y emitir visas que incluyan la tecnología biométrica.

"Este es el proyecto más importante, no hay duda de eso", dijo Joseph Atick, funcionario de Identix Corp., un fabricante de sistemas biométricos.

Con esta técnica, las autoridades de Estados Unidos esperan impedir el ingreso al país de quienes no deban entrar a él por alguna razón, y acelerar en cambio el paso de los que sí pueden hacerlo.

Para ello, proyectan comenzar a registrar las huellas digitales y los rostros de los visitantes en todos los puertos marítimos y aéreos del país para fines de año, y comenzar a otorgar visas y pasaportes biométricos el año próximo.

Seguramente las visas biométricas y los pasaportes serán difícil de falsificar. El desafío será equipar con los nuevos métodos a los millones de personas que necesitarán los nuevos documentos para ingresar a Estados Unidos, y también actualizar los sistemas de los puertos de entrada al país.

Para realizar esa tarea será necesario introducir cambios importantes que costarán millones de dólares.

"Lo estamos haciendo en un momento que el dinero no sobra", manifestó Bernard Bailey, titular del fabricante de tecnología biométrica Visage Inc. "Eso retrasa las cosas".

Los sistemas biométricos convierten las características personales tales como huellas digitales, iris, rostros y voces, entre otras, en cálculos matemáticos que pueden ser almacenados en un chip o en tiras de información legibles para los aparatos especializados.

Cuando los viajeros pongan sus dedos en detectores biométricos o se paren frente a cámaras de reconocimiento de rostro, una computadora revisará si las características que presenta coinciden con las que registraron los detectores la primera vez que el individuo se presentó ante ellos.

El sistema examinará también si los viajeros aparecen en una lista de presuntos terroristas o de personas que han violado las leyes de inmigración.

La tecnología ha sido utilizada durante años en algunas empresas y edificios del gobierno.

México, por ejemplo, tiene más de 60 millones de archivos de reconocimiento para prevenir que una misma persona vote más de una vez en las elecciones.

Después de los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001, la biometría comenzó a ser considerada como una herramienta de seguridad. En el 2002, el Congreso determinó que la nueva técnia se incorporará a un nuevo sistema de entrada y salida para los visitantes.

El Departamento de Seguridad Interna espera comenzar en enero próximo a tomar las huellas y fotografías digitales de los viajeros que llegan a los puertos aéreos y marítimos.

Los detectores biométricos serán instalados en el 2005 en la frontera con México y Canadá, en donde se realizan el 80% de los 440 millones de inspecciones de inmigración cada año. Todos los puertos de entrada deberían poseer la tecnología para finales de ese año, dijo Kimberly Weissman, portavoz del departamento de Seguridad Interna.

Pero todos los extranjeros con visas o pasaportes emitidos después del 26 de octubre del 2004 deberán poseer identificadores biométricos en esos documentos, si desean entrar a Estados Unidos.

Esto complicará el trabajo de las 210 embajadas y consulados norteamericanos en todo el mundo, que tendrán que agregar un chip o una tira con la información biométrica a las visas que otorgan a las personas que pueden ingresar a el país.

Hasta ahora, el 37% de los solicitantes de visa realizan los trámites para conseguirla a través del correo, si cumplen con ciertos requisitos.

Pero en adelante, deberán recurrir a la embajada o consulado más cercano para escanear sus huellas digitales y rostros.

La Oficina General de Contabilidad, el brazo investigador del Congreso, estimó el año pasado que agregar la tecnología biométrica a las visas podría tener un costo inicial de entre 1.400 millones de dólares y 2.900 millones, y posteriormente de entre 700 y 1.500 millones de dólares al año.

Un informe preparado este año por la oficina de Políticas de Ciencia y Tecnología de la Casa Blanca alertó sobre algunas complicaciones que podrían presentarse.

Sin "reducciones sustanciales en las solicitudes de visa", forzar a todos los potenciales viajeros a que hagan los trámites en persona "podría comprometer la seguridad del personal" de las embajadas y consulados, y presentar dificultades para los viajeros, dijo el informe redactado por la consultora International Biometrics Group.

La fecha límite también podría irritar a varios de los 27 países cuyos ciudadanos no necesitan visa para entrar a Estados Unidos. De acuerdo con la normativa, esas naciones _ principalmente europeas _ deben incorporar el sistema biométrico a los pasaportes que emitan después del 26 de octubre del 2004, o de lo contrario sus ciudadanos deberán comenzar a obtener visas.

"Hay mucha confusión", expresó Trevor Prout, director de mercadeo de International Biometric Group. "Nadie entiende completamente que sucederá".

Algunas fuentes familiares con la situación sostienen que las autoridades norteamericanas deberían trabajar en acuerdos especiales con los países que no puedan cumplir con las fechas determinadas por el Congreso.

Un informe emitido en enero por los departamentos de Estado y Justicia, y el Instituto Nacional de Normas y Tecnología consideró que, debido al alcance y la complejidad de las nuevas medidas, el Congreso deberá cambiar las fechas fijadas para la implementación de técnicas biométricas y aplazarlas por lo menos un año.

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